Como expresé en mi primer entrada al Blog, me encuentro hoy cursando mi
último año del profesorado en Lengua y literatura. En esta carrera todos los
años cursamos una cátedra que nos permite acercarnos a la tarea docente mediante
la acción y la reflexión, de esta forma podemos entablar una relación entre
teoría y práctica. Este año realizamos algunas lecturas que me interpelan como
futura docente, porque se plantea como un desafío para mi futuro trabajo: el
cambio de las pautas sociales y culturales que constituyen el marco en el cual los
jóvenes actúan y construyen su proyecto de vida.
La labor docente, que consiste en la enseñanza y el aprendizaje, está
ligada a los cambios sociales y culturales de nuestra realidad, la cual se
encuentra en constante transformación. Hoy las nuevas tecnologías, que implican nuevas
formas de acercamiento al conocimiento, ponen en cuestión la labor docente. Esto es lo que Javier Echeverría nombra como Tercer Entorno; las nuevas tecnologías
(TICs) son las que han posibilitado la construcción de este nuevo espacio-tiempo
social. Este ha transformado el acceso a la comunicación y por lo tanto a la acción
e interrelación entre las personas.
Todo este cambio, repercute en la enseñanza y en aprendizaje. En los modos de procesar información, en el uso de la memoria, en los tiempos y espacio de lectura/escritura, y en los soportes de lectura/escritura. Es por esto que veo la necesidad de preguntarme como futura docente; ¿qué supondrá enseñar en el mundo de la cibercutura? Frente a esta pregunta considero que tenemos que explotar al máximo estos recursos y poder mostrar un buen uso de estas herramientas. Pero, para lograr esto, necesitamos habilitar el ingreso de las nuevas tecnologías al aula, formarnos en este aspecto y así adquirir los instrumentos necesarios para trabajar con ellas.
Todo este cambio, repercute en la enseñanza y en aprendizaje. En los modos de procesar información, en el uso de la memoria, en los tiempos y espacio de lectura/escritura, y en los soportes de lectura/escritura. Es por esto que veo la necesidad de preguntarme como futura docente; ¿qué supondrá enseñar en el mundo de la cibercutura? Frente a esta pregunta considero que tenemos que explotar al máximo estos recursos y poder mostrar un buen uso de estas herramientas. Pero, para lograr esto, necesitamos habilitar el ingreso de las nuevas tecnologías al aula, formarnos en este aspecto y así adquirir los instrumentos necesarios para trabajar con ellas.
Para concluir, veo necesario resaltar la idea del docente como adulto referente necesaria en este "tercer entorno". Los jóvenes necesitan de un adulto para poder manejarse en este mundo. Debemos ofrecerles medios de orientación y para esto es necesario animarnos al imprevisible, incomodo pero fascinante sendero que supone ser docente.


