viernes, 2 de junio de 2017

Enseñar en el "tercer entorno"

Como expresé en mi primer entrada al Blog, me encuentro hoy cursando mi último año del profesorado en Lengua y literatura. En esta carrera todos los años cursamos una cátedra que nos permite acercarnos a la tarea docente mediante la acción y la reflexión, de esta forma podemos entablar una relación entre teoría y práctica. Este año realizamos algunas lecturas que me interpelan como futura docente, porque se plantea como un desafío para mi futuro trabajo: el cambio de las pautas sociales y culturales que constituyen el marco en el cual los jóvenes actúan y construyen su proyecto de vida.

La labor docente, que consiste en la enseñanza y el aprendizaje, está ligada a los cambios sociales y culturales de nuestra realidad, la cual se encuentra en constante transformación. Hoy  las nuevas tecnologías, que implican nuevas formas de acercamiento al conocimiento, ponen en cuestión la labor docente.  Esto es lo que Javier Echeverría nombra como Tercer Entorno; las nuevas tecnologías (TICs) son las que han posibilitado la construcción de este nuevo espacio-tiempo social. Este ha transformado el acceso a la comunicación y por lo tanto a la acción e interrelación entre las personas.

Todo este cambio, repercute en la enseñanza y en aprendizaje. En los modos de procesar información, en el uso de la memoria, en los tiempos y espacio de lectura/escritura, y en los soportes de lectura/escritura. Es por esto que veo la necesidad de preguntarme  como futura docente; ¿qué supondrá enseñar en el mundo de la cibercutura? Frente a esta pregunta considero que tenemos que explotar al máximo estos recursos y poder mostrar un buen uso de estas herramientas. Pero, para lograr esto, necesitamos habilitar el ingreso de las nuevas tecnologías al aula, formarnos en este aspecto y así  adquirir los instrumentos necesarios para trabajar con ellas. 

Para concluir, veo necesario resaltar la idea del docente como adulto referente necesaria en este "tercer entorno". Los jóvenes necesitan de un adulto para poder manejarse en este mundo. Debemos ofrecerles medios de orientación y para esto es necesario animarnos al imprevisible, incomodo pero fascinante sendero que supone ser docente. 

Mi primer entrada

Es el mundo de la profesión docente lo que marco mi vida. Tuve, por suerte, a muchas personas de mi familia que escogieron ser maestros y docentes; y el mundo en que se mueven, la forma en que lo hacen fue lo que me atrapó. Luego mis maestros y profesores que ayudaron a sedimentar ese gusto por la docencia y además, por la lectura. Siempre me intrigó este hacer, en mi casa siempre leía revistas, diarios, historietas… fue así, poco a poco, que me fui acercando a la literatura, y esto es lo que llevo en mi último año de secundaria a preguntarme ¿por qué no enseñar? ¿Y por qué no enseñar lengua y literatura? Así como lo hacen ellos, con ganas, con compromiso, con dedicación.

Fue así que elegí estudiar esta carrera, Profesorado en Lengua y Literatura, y hoy estoy en mi último año. Es difícil de creer, pero cuantas cosas pasaron hasta este día. Momentos llenos de risas, enojos, alegrías y tristezas que me llenas de nostalgia. Hoy decido contarlo, escribirlo para que quede un registro de este hermosa experiencia. La escritura no ocupó un lugar muy importante en mi recorrido, sin embargo considero que este espacio un lugar para contarme, para transmitir aquello que me interesa, que pienso, que veo y que deseo contar...