viernes, 2 de junio de 2017

Mi primer entrada

Es el mundo de la profesión docente lo que marco mi vida. Tuve, por suerte, a muchas personas de mi familia que escogieron ser maestros y docentes; y el mundo en que se mueven, la forma en que lo hacen fue lo que me atrapó. Luego mis maestros y profesores que ayudaron a sedimentar ese gusto por la docencia y además, por la lectura. Siempre me intrigó este hacer, en mi casa siempre leía revistas, diarios, historietas… fue así, poco a poco, que me fui acercando a la literatura, y esto es lo que llevo en mi último año de secundaria a preguntarme ¿por qué no enseñar? ¿Y por qué no enseñar lengua y literatura? Así como lo hacen ellos, con ganas, con compromiso, con dedicación.

Fue así que elegí estudiar esta carrera, Profesorado en Lengua y Literatura, y hoy estoy en mi último año. Es difícil de creer, pero cuantas cosas pasaron hasta este día. Momentos llenos de risas, enojos, alegrías y tristezas que me llenas de nostalgia. Hoy decido contarlo, escribirlo para que quede un registro de este hermosa experiencia. La escritura no ocupó un lugar muy importante en mi recorrido, sin embargo considero que este espacio un lugar para contarme, para transmitir aquello que me interesa, que pienso, que veo y que deseo contar...


1 comentario:

  1. Cami:
    Aquí estoy, haciendo mi humilde aporte en base a tu primer entrada. Me gusta mucho la introducción de tu escrito, ya que da cuenta de tu apropiación en cuanto a los textos teóricos de Echeverría que hemos trabajado en las clases de Taller de Docencia IV.

    Considero a partir de mi lectura, que pudiste incorporar esta teoría, para luego dar lugar a tu experiencia personal, refiriéndote a tu trayecto por el profesorado en sí, y marcando tu postura respecto a la tarea docente. Postura que comparto con vos, frente a ese interrogante que te planteás acerca de lo que segnificará enseñar en estos tiempos de cibercultura. Tarea que todas llevaremos a cabo, y con gusto indudablemente, pero sin olvidar y dejar de lado a esos cambios culturales que nos atraviesan y de los que también formamos parte.
    Me gustó conocer el porqué de tu elección. Esa elección que pudiste tomar considerando a tu entorno, a tus seres queridos y a las influencias "de ese mundo de la docencia" que pudiste recibir de tu familia.

    Lo más lindo de tu escrito, lo que más me gustó, fue el título que le diste a tu primer entrada: "La pluma es la lengua del alma" Muy subjetivo, pero significativo a la vez. Y con esa impronta que también nos atraviesa como futuras profesoras de lengua y literatura. La impronta poética, y la del alma. "El Alma" que vamos a ponerle nosotras a cada clase, a cada alumno, a cada enseñanza...
    Besos!!

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